Tag Archives: fuegos

mapa isla tenerife hogueras prohibidas zona forestales

El Cabildo prohíbe hacer hogueras y fuego en los montes de la Isla debido el riesgo de incendio forestal

CabildodeTenerife No Comments

La medida se mantendrá hasta que termine la prealerta declarada por el Gobierno de Canarias.

El Cabildo de Tenerife ha prohibido hoy, viernes 23, realizar fuego y hogueras de San Juan en los montes y zonas forestales debido al riesgo de incendio forestal motivado por las altas temperaturas. La Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias ha declarado la situación de prealerta por incendio forestal en Tenerife desde las 8:00 horas de hoy, en base a la información disponible. Dicha medida se mantendrá vigente mientras persistan las condiciones meteorológicas y la alerta declarada por el Gobierno de Canarias.

Concretamente se prohíbe hacer fuego en las áreas recreativas, realizar quemas de residuos agrícolas o forestales y hogueras. Asimismo, quedan prohibidos los trabajos con maquinaria o herramientas, así como la utilización de elementos que puedan generar chispas en espacios agrícolas o forestales, tales como desbrozadoras y equipos de soldadura. Además, se suspenden las exhibiciones pirotécnicas en la zona de riesgo y en zonas cercanas a la vegetación por donde pueda propagarse el fuego y se recomienda que se extremen las precauciones con actividades que pueden generar incendios como fumadores, grupos electrógenos y material eléctrico.

En cuanto a las hogueras de San Juan, previstas para la noche de hoy, también se han prohibido las que se realicen en las zonas forestales. Asimismo, se recomienda a aquellas personas que vayan a realizar hogueras en zonas autorizadas que extremen las precauciones y actúen de forma prudente para evitar situaciones de emergencia.

El Cabildo de Tenerife realiza un ruego a toda la población para que, en la medida de lo posible, evite el tránsito por los senderos y zonas forestales durante los días en los que se mantenga esta situación meteorológica.

Hogueras de San Juan

Está prohibido, con carácter general, hacer hogueras en zonas de riesgo de incendio forestal. Fuera de la zona de riesgo de incendio forestal, es obligatorio notificarlo por escrito al Ayuntamiento respectivo con antelación, con indicación de la ubicación específica y con el nombre de la persona responsable que solicita el permiso, la cual debe ser mayor de edad, a efectos de que se revise la zona por parte de personal cualificado y se instruya sobre la adopción de las medidas preventivas adecuadas. Para cubrir posibles responsabilidades a terceros o por desperfectos sobre bienes de dominio público o derivados de dicho acto, se recomienda que el solicitante contrate un seguro de Responsabilidad Civil.

Está prohibido:

La quema de todo tipo de residuos que no sean de origen vegetal y que puedan emitir gases contaminantes en su combustión. Estos deberán ser conducidos hasta un punto limpio o depositados en los contenedores de basura habituales de la zona, según convenga. (neumáticos, enseres domésticos muebles barnizados, materiales plásticos, etc.).

La quema de envases que puedan contener en su interior productos inflamables y pudiesen ocasionar explosiones o deflagraciones.

Se recomienda:

  • Limpiar la zona de alrededor de la hoguera –dejando tres metros como mínimo- quitando toda la vegetación y cualquier otro elemento que pueda arder.
  • Crear una zona perimetral que no puedan rebasar los espectadores a fin de no sufrir quemaduras por contacto o por radiación emitida por la hoguera.
  • Situar la hoguera de forma que el viento no pueda arrastrar chispas hacia zonas con vegetación inflamable cercana.
  • No ubicar la hoguera cerca de vías públicas, ya que el humo puede ocasionar accidentes.
  • No colocar hogueras a menos de 50 metros de edificaciones ni a menos de 20 metros de tendidos eléctricos, telefónicos, vehículos u otras instalaciones.
  • No sobrepasar, con la pila de materiales a quemar, la altura de 1,50 metros.
  • Disponer de una manguera de agua, con presión suficiente para proyectar el líquido hasta la parte más alta de la hoguera y con la longitud suficiente para rodearla por completo.
  • Evitar encender las hogueras utilizando materiales inflamables, como gasolinas o similares, que pueden originar deflagraciones peligrosas.
  • No arrojar sobre la hoguera, una vez encendida, productos inflamables tales como gasolina, disolventes o alcoholes, ni productos susceptibles de explosionar como los aerosoles, etc.
  • Una vez terminada la quema de la hoguera, debe procederse a su total extinción con agua, siendo la persona solicitante quien tiene la responsabilidad de este control.
  • Ante cualquier incidente,  llamar al teléfono único de emergencias 1-1-2.

colillas montes tenerife fabula

La tragedia de la colilla

CabildodeTenerife No Comments

Primero oyeron la ráfaga del coche, que pasó a toda velocidad pegado al arcén de la autopista. Luego, el chasquido. Siempre se oía el mismo chasquido antes de que, por efecto de la velocidad y el impacto contra el asfalto, una nueva colilla terminara junto a ellas.

Siempre llegaban igual. Mareadas, doloridas y chamuscadas. Algunas, incluso, aún humeantes. A estas alturas ya había más de 200 colillas arremolinadas tras el arcén, bajo uno de los puentes, en un recoveco contra el que las empujaba el viento. Ahí quedaban sin fuerzas ni punto de apoyo para seguir rodando…

Su mayor entretenimiento, al oír el chasquido, era aportar si sería de tabaco negro o rubio. O de liar, en los últimos meses, que la crisis había hecho estragos hasta en los fumadores empedernidos. Pero la nueva colilla venía dicharachera, con ganas de hablar y de preguntarles una obviedad: ¿cómo habían llegado allí?

Al cabo de quince minutos ya sabía de su aburrida existencia, de las apuestas por la llegada de una nueva colilla y de que lo más que les aterraba era la llegada del invierno y las lluvias, que terminaría por desbaratarlas y arrojarlas a la ladera del barranco.

¡Eso no es nada!, dijo con osadía la colilla recién llegada. Según contaban en el cartón donde vivía, una de mis bisabuelas se despidió a lo grande.

¡Cuenta, cuenta!, le dijeron las demás al unísono. Por fin una historia nueva.

Pues bien, según contaban, mi bisabuela iba en un coche por La Orotava, ya que los que fumaban eran muy de salir los domingos a comer por el Norte. Ese día, a la vuelta de la comida y en una curva cerrada, su Fumadora arrojó a mi bisabuela por la ventanilla. Hizo como yo, dio dos tumbos en el asfalto, pero tuvo la suerte de rodar hacía unos matorrales y prenderlos para no pasar frío por la noche…

¿Y lo consiguió?, preguntaron ansiosas las colillas de la autopista.

¡Vaya si lo consiguió!, respondió la nueva. Ardió medio monte. Claro que al final quedó calcinada, como los arbustos, los lagartos, los insectos, los pájaros y los árboles a los que llegó el fuego. En mi familia es como una heroína. Pero me temo que nosotras –recapituló con tristeza- nos vamos a morir de asco aquí, junto a la autopista, hasta que la lluvia nos arrastre barranco abajo…