Seguro que más de una vez se estropeó tu GPS o, siguiendo sus indicaciones, no conseguiste llegar a tu destino. Eso no les ocurre a las tortugas que vienen con GPS de fábrica, es decir, una especie de mapa magnético en el cerebro que les permite recorrer océanos enteros para volver a los lugares donde nacieron tras una década fuera de casa. Igual que esta tortuga, recuperada en el Centro La Tahonilla, que ya nada feliz… hasta que vuelva a casa.