Con su gran envergadura, la pardela cenicienta es una de nuestras mayores aves marinas. Cuando han llegado casi al final de su desarrollo, sus padres los abandonan y deben aprender por sí mismos a pescar, momento en el cual se dan los mayores índices de mortalidad juvenil. Cada año se recuperan entre 1.000 y 1.500 pollos a los que se les da una segunda oportunidad de volar tras su primer intento fracasado de vuelo. ¡Gracias a todos!