Abanderando la causa de la ‘justicia climática’, Greta Thunberg, una adolescente de tan solo 16 años, se ha convertido en el símbolo de la lucha contra el cambio climático.

Nacida un 3 de enero en Suecia, fue allí, frente a su Parlamento, donde decidió –faltando a clase cada viernes–, impulsar una protesta para que su nación redujese sus emisiones contaminantes. Sola en un principio, hoy son miles y miles de jóvenes los que secundan su reivindicación en todo el mundo bajo el movimiento que ha originado: ‘Fridays For Future’, los viernes por el futuro.

El consejero de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Seguridad del Cabildo de Tenerife, José Antonio Valbuena Alonso, ponía voz al compromiso que en este último mandato se ha adquirido para implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la la ONU para el 2030.

En su pasada intervención del 1 de Febrero, en el Parlamento de Canarias nos contaba:

“No hay datos objetivos que nos lleven a pensar que estamos venciendo al cambio climático”.


“Y esto lo unimos con algunos efectos y con los orígenes, no solo de los objetivos de Desarrollo Sostenible, sino con los objetivos del milenio, y con los distintos documentos, que venían a intentar salvar este planeta, a darle una nueva oportunidad a estas formas de vida que hemos estado implementando el ser humano. Ese animal que se llama inteligente, pero que no es más inteligente que el resto de especies que habitan este planeta, y que ha sido capaz de satisfacer sus necesidades en contra del resto de especies que conviven en este planeta. Y lo unimos con el cambio climático. El cambio climático es el principal motor que nos lleva a tener que implementar estos 17 objetivos de Desarrollo Sostenible”.



“El Panel Internacional del Cambio Climático es la unión de las mayores mentes más brillantes que existen en este planeta Tierra donde cada año -ya van por el quinto panel, se está elaborando el sexto, y cada vez son más los datos que se pueden analizar – establece cuatro escenarios a los que se tiene que afrontar el planeta y la humanidad en este próximo siglo, en estos ochenta años que nos quedan de siglo. Cuatro escenarios, y en cada uno de ellos establece, en función de lo bueno o malo que seamos, cuáles pueden ser las consecuencias para el planeta y para la vida que se desarrolla en el planeta. El reto que se estableció en París, en el COP21, de retener el incremento de las temperaturas en no más de 2,1º centígrados respecto a la Era Preindustrial, es el escenario más favorable, el escenario más optimista, donde se da por hecho que va a haber un aumento de la temperatura, se da por hecho de que va a haber una reducción importante de especies en el planeta Tierra -todos los días desaparecen del planeta Tierra 150 especies que pasan a ser historia-, se da por hecho de que va a haber un incremento de la tasa de mortalidad por incremento de las temperaturas, se da por hecho de que van a haber zonas del planeta que no van a poder ser habitadas. Ese es el escenario más optimista al que podemos ir, por culpa de todo lo que hemos hecho en los siglos pasados”.

“Por encima de ese escenario establece tres más, aún más pesimistas. Y para cada uno de ellos, establece unos valores que vamos midiendo de manera continuada para saber dónde nos encontramos. Uno de esos valores es la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, donde en Tenerife, en el Parque Nacional del Teide, tenemos observatorios de la Red Mundial para poder medir esa concentración. Pues bien, la concentración del año 2018 está por encima de las 415 partículas por millón. Es decir, estamos por encima del escenario más pesimista. Estamos muy lejos de poder cumplir los objetivos de la COP21, y no un escalón más, sino cuatro escalones más. Cuatro escalones más que significan que a finales del siglo XXI, la temperatura media del planeta habrá subido 4º centígrados. Eso significa que van a desaparecer por completo las placas de hielo continentales. Eso significa un nivel medio en el aumento del mar de 0,63 centímetros, más de medio metro. Eso significa la acidificación de los océanos por completo, lo que supone la desaparición de la vida en el mar tal como la tenemos concebida en la actualidad. Eso significa que el número de zonas en el planeta Tierra que serán inhabitables va a incrementar de manera notoria. Y eso significa que en el siglo XXII, seguramente ya habrán nacido los primeros niños y niñas que vean la desaparición de la vida en el planeta Tierra. Esto es duro de decirlo, pero hay que escucharlo. Porque la respuesta que han dado las Naciones Unidas se llama “Objetivos de Desarrollo Sostenible”, y cuando establecen los objetivos, empezando por el fin de la pobreza, y siendo el segundo objetivo el hambre cero, no es una cosa caprichosa, ni de alguna forma, aleatoria. Es una cosa que está perfectamente concienciada y la dificultad viene de que es una batalla a nivel global, que tenemos que vencer los locales”.



“La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, donde en Tenerife, en el Parque Nacional del Teide, tenemos observatorios de la Red Mundial para poder medir esa concentración. Pues bien, la concentración del año 2018 está por encima de las 415 partículas por millón. Es decir, estamos por encima del escenario más pesimista. Estamos muy lejos de poder cumplir los objetivos de la COP21, y no un escalón más, sino cuatro escalones más”.


“Cuatro escalones más que significan que a finales del siglo XXI, la temperatura media del planeta habrá subido 4º centígrados. Eso significa que van a desaparecer por completo las placas de hielo continentales. Eso significa un nivel medio en el aumento del mar de 0,63 centímetros, más de medio metro. Eso significa la acidificación de los océanos por completo, lo que supone la desaparición de la vida en el mar tal como la tenemos concebida en la actualidad. Eso significa que el número de zonas en el planeta Tierra que serán inhabitables va a incrementar de manera notoria. Y eso significa que en el siglo XXII, seguramente ya habrán nacido los primeros niños y niñas que vean la desaparición de la vida en el planeta Tierra”.


“Es importante porque tenemos que tener presente y ser conscientes de que nosotros, la generación que estamos actualmente en estas mesas, no vamos a ver los efectos. Los efectos los van a ver las generaciones venideras. Por lo tanto, es algo que tenemos que hacer con generosidad para las generaciones que están actualmente en las escuelas, si creemos en esas generaciones, si les queremos dar una segunda oportunidad. En el Cabildo Insular de Tenerife, ya tenemos un primer borrador de localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Nos lo hemos tomado en serio. Ya tenemos elaborado un marco estratégico de desarrollo insular, que son 169 líneas de acción que se engloban en 5 objetivos. Lo que hemos hecho ha sido traducirlo en claves ODS, de manera de que próximamente, vamos a poner a disposición del público un cuadro de mando donde aparecen cada una de esas 169 líneas de acción, y donde se dice qué objetivo logran y cuáles son los indicadores que ayudan a medir lo buenos o malos que somos en el cumplimiento de esos objetivos. Pero queremos ir más allá. Una vez que tengamos la estrategia planteada, queremos ir de la mano de los ayuntamientos, y queremos empezar a condicionar ayudas y programas, que se desarrollan por parte del Cabildo, para que los ayuntamientos se adapten a los ODS. Tenemos que ir entendiendo esta obligación, desde las Administraciones que tenemos capacidad -el Cabildo no tiene la capacidad de legislar, pero sí el Gobierno de España y el Gobierno de Canarias-. Ir transformando esto en obligaciones. No tenemos tiempo para que esto sea una opción. El tiempo es para que esto sea una obligación”.


En el Cabildo de Tenerife intentaremos ir conduciendo esta obligación, y condicionar distintos tipos de ayudas a que se esté o no dentro de los ODS. Y esto también incumbe a la Sociedad. Es decir, las empresas, ONGs, todo el mundo tiene que trabajar en línea de los ODS. Por lo tanto, termino felicitando al Parlamento de Canarias por este trabajo, que ha sido un trabajo realmente útil para la sociedad de Canarias”.

No tenemos tiempo para que esto sea una opción. El tiempo es para que esto sea una obligación. En el Cabildo de Tenerife intentaremos ir conduciendo esta obligación, y condicionar distintos tipos de ayudas a que se esté o no dentro de los ODS”.